El arte de vender [aire] con la palabra

Publicado: 6 octubre 2014 en General

Antes de empezar, decir que no quiero hablar de política. No me gusta la política, me aburre muchísimo, si hablo durante 2 minutos ya me resulta agotador y si me hablan durante más de 5 minutos sobre ello mi mente desconecta y se pone a pensar en qué cenaré o si al dia siguiente iré a comprar o a saber.

Dicho esto, me encanta Pablo Iglesias. No como político, no me he leído su programa y muchas de las cosas que le oigo proponer me resultan utópicas o demasiado… comunistas, por así decirlo, pero cómo habla.

Siempre me ha gustado la psicología, el análisis de la mente humana y todo lo que tenga que ver con ello, y cuando hablo de Pablo Iglesias pienso más en lo que estara pensando que en lo que dice. A ver si me explico.

Este hombre nos quiere vender que su partido electoral tiene la solución a la crisis, a la corrupción y, en definitiva, a casi todo, y no sólo critica al contrario, sino que da ideas de cómo solucionar esas cosas. Y nos da esas ideas de tal manera, con un lacito en lo alto, con convicción, y vamos, que si nos estuviera vendiendo bikinis en el ártico se los compramos. Y es lo que me gusta de este señor, que si lees el panfleto dices, madre mia qué locura de hombre, pero le escuchas y como te dejes llevar le votas.

Está claro que este señor tiene estudios, se le nota, y sabe lo que tiene que decir y a quién se tiene que dirigir. No me imagino a mi abuela por ejemplo diciendo que va a votar al chico de la coleta, me haría gracia incluso, porque me cuesta hasta a mí seguirle el discurso al hombre, no quiero pensar lo que le costaría a ella. Pero sabe que le toca la fibra a millones de parados de una edad mediana, a gente con familia, que sacaba la cabeza y la tiene que volver a meter porque ha dejado de ver la luz… No sé si lo sabe él o tiene un consejo como lo tienen la mayoría de los partidos, pero me decanto más a que la mayoría sale de su cabeza.

Y otra cosa que me gusta de él es que no lee lo que dice. ¿Os imagináis a Rajoy, Rubalcaba o Pedro Sánchez (o cualquier político de este tipo) en una entrevista con Risto Mejide, explicando sus pensamientos, sus ideas y sus metas? Yo, a menos que vayan con pinganillo, lo veo imposible. No sé si se habrá aprendido el discurso de memoria y por eso no necesita de un papel, pero te hace creer que lo vive, que no le han dicho que diga nada y que defiende sus ideales porque es su verdadera convicción. Y la gente que defiende así algo, es la que te da confianza, porque crees que sabe lo que hace y que puede hacer algo por los demás.

Me gusta Pablo Iglesias y no me gusta Risto Mejide. Aires de grandeza, escudándose tras esas gafas (y luego critica a los demás que van con un look para darse a conocer, es que me parto), riéndose de lo que dicen sus invitados… ¿Le harán ser así, o viene de casa con esa actitud? Iba a decir que en Operación Triunfo ya era así, pero siendo de la misma cadena los dos programas, pf, ya me creo cualquier cosa.

Hablo de Pablo Iglesias como podría hablar de cualquier persona con un discurso claro, firme, que crea en lo que dice, que defienda su pensamiento, que no sean frases vacías de significado… pero a día de hoy apenas hay oradores de este nivel, y me gusta escucharle hablar porque te da esa calma que a veces necesitas, de decir, “pues mira, por fin alguien sabe lo que dice y lo que hay que hacer”. A lo mejor todos son cazadores de ilusiones, y vuelven con el saco vacío para los mismos, quién sabe, pero al menos las flechas ya las han tirado.

http://www.mitele.es/programas-tv/viajando-con-chester/temporada-3/programa-14/

 

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Aprender, hasta de los más pequeños

Publicado: 5 octubre 2014 en General

Hacía muchísimo tiempo que no escribía pero hoy me han dado ganas. Y lo que me ha dado ganas es una reflexión que he leído en un artículo, que pongo aquí el enlace:

http://www.huffingtonpost.es/rachel-macy-stafford/el-dia-en-que-deje-de-decir-date-prisa_b_3747873.html

Como sé que la gente no es muy dada a leer lo resumo: El artículo se llama “El día en que dejé de decir <<date prisa>>“, y va básicamente de una mujer que se pasaba el día midiendo el tiempo, diciéndoles a sus hijas que se dieran prisa que no llegaban a los sitios, y una de sus hijas era de las que se para a mirar cualquier cosa, que antes de salir de casa tiene que elegir su bolso perfecto, etc. Hasta que un día se vio reflejada en su hija mayor cuando le decía a la pequeña que se diera prisa, y entendió que es más importante parar a admirar tu alrededor, como hacía su hija pequeña, disfrutar de los momentos, que no intentar “aprovechar” el tiempo.

Yo soy una persona así, pienso “si puedo hacer algo en 3 minutos, ¿por qué voy a tardar 6?”. Siempre he sido de hacer los trabajos cuanto antes, de dejarlo todo listo, si tengo que limpiar en vez de ocupar el día en ello, hacerlo lo más rápido posible para tener la tarde libre. Y luego a lo mejor no tengo nada que hacer y me siento en el sofá, o me pongo en el ordenador y pienso, ¿y ahora qué hago? Y eso, tengo que admitir, me ha causado mucho nerviosismo, dolores de estómago e incluso ataque de ansiedad. ¡Qué necesidad de ponerme enferma por querer correr!

Sé que voy a seguir haciendo estas cosas, pero quiero intentar relajarme. Quiero intentar que me moleste menos todo, pensar que tengo tiempo y que no necesito ser así.

Y no sólo mi reflexión iba hacia este camino, sino también a darme cuenta, y darnos cuenta si me lee alguien, que cualquier persona nos puede enseñar, en este caso un niño. Pensamos que somos adultos, que lo sabemos todo porque hemos vivido, que las cosas se han de hacer así porque no hay otra alternativa, que hay responsabilidades y obligaciones y tenemos que responder ante ellas, y la vida ha de girar entorno a estas cosas. Pensamos que la infancia pasó, que no podemos comportarnos como niños, que no podemos perder el tiempo en eso. Odio este pensamiento.

 Quiero ser una niña, quiero disfrutar del momento, tumbarme en el sofá sin pensar “me tengo que levantar porque no llego a nosédonde” y quiero tener derechos además de obligaciones.

 

Praga, explicaciones y recomendaciones

Publicado: 10 septiembre 2012 en General

Me gustaría hacer siempre una entrada por cada viaje que hacemos, para que la gente pueda hacerse una idea de los gastos y demás, pero se me olvida, me lio y al final nada de nada… Así que esta vez voy a intentarlo, que lo tengo reciente.

El viaje del que hablaré es de los cuatro días que hemos estado en Praga. Para empezar, decir que con 4 días bastan, incluso yendo tranquilamente. Si vas rápido y no te cansas, en tres días lo tienes más que visto.

Para empezar, hablaré del transporte que creo que es algo importante. Tienen bus, metro y tranvia, y está todo bastante bien comunicado, con muchas conexiones. Lo mejor si piensas ver muchas cosas es coger pases de 24 horas. Son 24 horas exactas, no son para el mismo día, por lo que si llegas por la tarde te vale hasta la tarde del día siguiente. Cada pase vale 110kc (coronas), unos 4 euros, y sirven para los tres medios de transporte. Hay que decir que en el metro hay máquinas para validar los billetes pero no hay tornos ni puertas, por lo que podrías pasar sin pagar… pero no os lo recomiendo. Hay muchos revisores a todas horas del día, así que no os recomiendo atreverse. Podéis tener suerte, como no tenerla. No sé lo que vale la multa pero mejor no arriesgarse y pagar los billetes, que no son tan caros. Para ir desde el aeropuerto hasta el centro existe un bus, el 119, que te deja en el inicio de la linea de metro A, por lo que si se compra el billete en el aeropuerto ya te vale para los siguientes transbordos.

En cuanto a sitios que visitar, nosotros fuimos a los siguientes:

Castillo de Praga: Es una visita bonita, pero hay que saber donde vas. En los tickets te venden distintos tipos de entrada: la visita corta, la visita larga y cada cosa por separado. La visita corta vale unas 250kc, y la visita larga 350kc, pero no os recomiendo coger ninguna de las dos. Si queréis verlo todo en profundidad y vais sobrados de dinero sí, pero ni el Castillo, ni la Basílica de San Jorge ni la Catedral de san Vitus merecen la pena pagarlos. La calle del Oro, que es la cuarta cosa a la que se puede entrar en la visita corta, considero que sí merece la pena entrar, y vale aproximadamente 50 o 70kc. Si volviera no pagaría otra cosa más que eso, ya que al recinto en sí se puede entrar sin pagar, y a la Catedral también (sólo que hay una zona restringuida, pero se puede ver perfectamente sin pagar). Os recomiendo ir pronto, ya que a partir de las 12h se empieza a llenar y no se puede visitar con calma.

– Las sinagogas judías: Es una ruta de sinagogas, no están todas en el mismo recinto sino que hay que ir paseando por el barrio. Venden las entradas en la misma puerta de la sinagoga, aunque también las venden en anticuarios de la zona. Parece algo de lo que no hay que fiarse, porque son tienduchas apartadas, pero valen lo mismo que comprarlas en la misma puerta. La entrada a las 6 primeras sinagogas y al cementerio judio vale 350kc, mientras que si quieres la entrada que incluye esto más la sinagoga vieja y nueva (se llama así) hay que sumarle otras 100kc. Es un poco caro, pero es algo que hay que ver. En dos o tres horas si vas muy lento te lo recorres de sobras.

– Puente de Carlos: No hace falta decir mucho, es uno de los iconos de la ciudad y por lo que pasarás muchas veces. Es gratuito y hay muchas estatuas, pero como ya digo, si queréis no hace falta ir a propósito, porque pasarás hasta sin querer.

– Reloj Astronómico: Es el famoso reloj donde cada hora en punto aparecen estatuas y suena música. Se agolpa mucha gente delante pero no hace falta estar mucho rato antes porque está en alto y se ve bien. La escena sólo se ve durante un minuto, así que puede parecer un poco decepcionante pero como es gratuito pues nada, ya se verá.

– Visehrad: Es un parque donde hay un cementerio y una iglesia famosa, está muy bien para despejarse y ver algo nuevo, pasear y desconectar de la ciudad, pero no es una visita obligatoria si no tenéis tiempo.

– Iglesía de San Nicolás: No os puedo decir cómo es por dentro porque vale la entrada 70kc y no crei que fuera imprescindible ver otra iglesia. Pero si queréis, por esa zona está también la iglesia de Panny Marie, por si os apetece hacer la ruta.

Existe también un mirador, llamado Petrin, donde se pueden hacer buenas fotos de la ciudad. Es una zona muy grande y para subir no hace falta pagar.

Como datos a tener en cuenta, os digo que en muchos sitios no aceptan tarjetas de crédito, sólo se puede pagar en efectivo (por ejemplo en las entradas para las sinagogas), por lo que hay que venir con dinero cambiado o contar con los cajeros que hay. Es verdad que hay muchos cajeros por la ciudad, pero depende de las condiciones de tu tarjeta no te saldrá a cuenta sacar dinero por las comisiones. También es verdad que hay muchas tiendas pequeñas que aceptan euros, así que es posible que podáis contar con comprar los recuerdos con dinero de casa (si eres de la CEE, claro). Existen a su vez muchas tiendas que compran moneda extranjera, pero se ve que son un poco timadores, así que yo no me fiaría.

En cuanto al tiempo, nosotros hemos ido en septiembre y recomiendo ir con chaqueta, pero no se está nada mal. Hace bastante aire en según qué sitios, y al ser de interior a la sombra hace frío, pero tienen unas temperaturas bastante agradables.

No hace falta decir que hay que ir con zapato cómodo, no sólo por que se camina bastante, sino porque las calles no están del todo asfaltadas, hay muchas zonas de piedras pequeñas, muchas escaleras o cuestas. Como en todas las ciudades, hay que concienciarse en que se va a andar.

En cuanto a costumbres, los chechos tienen bastante buena educación, las calles están muy limpias, la gente es educada, dejan salir del metro antes de entrar… Es increible que nos sorprenda esto, pero viniendo de Barcelona es normal. Aunque la mayoría de cosas están en checo, muchas de ellas también lo están en inglés, y con este idioma no tendrás problemas en absoluto.

A lo mejor es una tontería pero me gusta avisar de todo. En el aeropuerto de Praga no hay restaurantes apenas una vez pasas el control, por lo que si el vuelo sale cercano a una hora de comida y pretendes comer mientras esperas a embarcar, recomiendo que se haga antes de irse hacia las puertas de embarque, porque dentro hay pocos sitios y muy caros.

Vivir allí es bastante parecido a aquí económicamente, tanto en comida como en compras, por lo que yo para comer tiraría de comida rápida o unas cadenas de platos combinados. Si no sabéis donde ir, en la parada de Namesti Republiky en la linea amarilla y roja hay un centro comercial llamado Palladium, donde hay muchos sitios donde se puede elegir para comer a buen precio.

A parte de lo que os pueda costar el vuelo y el hotel, esperad otros 150€ en gastos tanto de comida, entradas y recuerdos. También es verdad que depende de donde comais y donde entreis, pero os hago una aproximación.

Por último, os puedo recomendar el hotel Fortuna City, que está a 6 o 7 paradas de metro del centro, también tiene tranvia, y es un hotel bastante funcional: las habitaciones están bastante bien, hay buffet libre… las camas son un poco duras, pero eso ya es cuestión de gustos.

Os recomiendo que os compréis una guía de Praga, que siempre viene bien, ya que os da ideas de qué visitar, os indica qué transporte se necesita para ir a cada sitio, y vienen con mapas de metro y demás.

Es una ciudad recomendable para ir en un fin de semana largo, pero no más.

…La madre de la ciencia…

Publicado: 6 abril 2011 en General

Como ya llevo diciendo varios días, cada persona es como es, se puede suavizar o agravar el comportamiento, pero tu naturaleza está ahí y no nos libramos de ella. Y entre mis características está la impaciencia.

No soy paciente, lo reconozco. Me pongo nerviosa cuando tengo que esperar, ya sea a alguien porque he quedado con ese alguien y no llega, o a algo, como al ordenador, que sea el que sea en mis manos siempre tarda demasiado en cargarse. Alguna vez me han dicho “¿tienes prisa?”, y no es que tenga prisa, es que… ¿por qué hay que hacer las cosas en 3 horas, si se pueden hacer en 5 minutos? Hay cosas que necesitan más tiempo, pero cuando algo se puede tener ya, no entiendo por qué hay que alargar ese momento.

Pero también tengo que decir que hay aspectos en la vida en los que he suavizado mi impaciencia, e incluso pido yo más tranquilidad. Descubrí que puedo ser paciente en mi anterior trabajo, donde cogía reclamaciones a cada minuto, donde tuve que aguantar que los clientes me llamaran de todo (y los/las que no eran clientes…)… Y aguantaba. Hay días que no puedes más, que necesitas desconectar, un día de trabajo sólo de papeleo y no coger el teléfono… pero sabes que al día siguiente podrás hacerlo igual que los días anteriores.

Y como en eso pues en otras cosas también: que si algo no se hace hoy, mañana hay tiempo, que hay cosas que tampoco pasa nada por dejarlas más tiempo que se asienten, que hay mucha vida por delante como para estresarse por cada nimiedad que nos rodee.

Me gusta que las cosas se hagan rápido y bien, me gusta que si algo puedo tenerlo YA porque hay posibilidades de tenerlo ya, lo tenga… Pero he aprendido a relajarme, a decir “si no se hace, pues no se hace”… Y eso, para mí, ya es mucho.

…Déjà vu…

Publicado: 5 abril 2011 en General

Después de esperar un bueeeen rato a que la página se cargue para poder escribir, voy a ver qué me sale porque con lo que he esperado creo que se me han ido recuerdos sin quererlo… La edad… Bueno, a lo que vamos.

Hoy iba en el metro, y en eso que he escuchado como dos chicas hablaban (sin disimular ni nada, eso es de pobres). No sé qué edad tendrían, pero más de 20 y menos de 35 les echo yo. Una le contaba a la otra como un chico le dijo “te tengo que decir una cosa…” y ella se adelantó y dijo: “ya, que necesitas tiempo, que quieres estar tranquilo, que no sabes exactamente lo que quieres, que necesitas espacio para aclararte, que no te ves como algo serio conmigo…y realmente yo tampoco”. Y he pensado, coño, yo a ese le conozco.

Pero imagino que no, que todas las personas en el mundo somos iguales al fin y al cabo, todas acabamos viviendo más o menos las mismas situaciones, y hay frases muy socorridas para esos momentos. Pero escuchar a esa chica, que tenía pinta de ser mayor que yo, y recordando las cosas que me contaban personas… vamos a decir “con más experiencias” pienso… ¿Toda la vida va a ser igual? Toda la vida me voy a encontrar con el típico que “no quiera algo serio”, con el que no se ve preparado para estar con alguien (y añaden, tan genial y que valga tanto como tú), alguien que necesite tanto tiempo para pensar si realmente le gusto o no…. ¿Son las cosas tan difíciles?

No sé si es que yo antes me comía la cabeza demasiado y me he simplificado con estas cosas, o es que la gente se complica demasiado, pero yo en un mes de quedar con alguien, conocerle, hablar… sé si me gusta o no, o si podría llegar a gustarme o no, o si le quiero conservar únicamente como amigo o me lo imagino como algo más, o no lo imagino cerca de mí en la vida. No digo que en un mes sepas si te quieres casar o compartir tu vida con esa persona, pero sí saber si tiene potencial.

Con el tiempo y las experiencias he aprendido (creo) a no precipitarme, y a profundizar en las cosas y en las personas antes de dar un veredicto final, de dar más de una oportunidad, por si acaso; pero a la vez tengo las cosas claras. Siempre las he tenido, y más en estos aspectos. Por eso creo que esa gente que se escuda en esas tonterías, que les falta decir “no es por ti, es por mí”, no tienen cojones de decir las cosas como son: te he conocido más y no te veo como una pareja para mí; al ir conociéndote he visto cosas que no me han gustado, que pesan más que las que me gustan… Yo que sé, la verdad.

Me he resignado a que nadie dice la verdad, al menos no al 100%, bueno, ni siquiera al 80%. La gente miente constantemente. Yo reconozco que miento, pero sólo cuando creo que hay que hacerlo, pero hay gente que abusa, y acaba en una espiral de mentiras que te lleva a más y más, y al final acabas por creértelas tú.

Bueno, dejo de divagar, simplemente que veo que me espera mucho por recorrer, pero siempre el mismo camino. Habrá que hacer como en “El día de la marmota”.

…Yo no podría…

Publicado: 3 abril 2011 en General

Ayer cuando escribí pensaba que no había nadie ya que me leyera. Cual fue mi sorpresa cuando vi en las estadísticas que tuve 34 visitas, así que nada, tendré cuidado con lo que digo, que todo puede ser usado en mi contra.

Resulta que estos días estoy dándole muchas vueltas a la cabeza a cosas. Una vez ya comenté que soy una persona que piensa demasiado, no actúo por impulsos porque, aunque en el momento parezca improvisado, ya he sopesado pros y contras de todas las situaciones posibles del momento, y ya me he creado una opinión al respecto. Y diréis, “yo no podría vivir así, a mí me gusta poder improvisar, elegir en el momento…”.

También comenté hace un tiempo mis celos. Soy una persona celosa, no soy de las que montan escenitas, pero sufro en silencio (como no tengo hemorroides, pues sufro esto). Hay cosas que me afectan más que otras pero no puedo negar que soy celosa, no porque no confíe en alguien, no porque crea que alguien me va a engañar, pero es algo inevitable, sientes celos y no sabes cómo no sentirlos. Y muchos me han dicho, y me diréis, “yo no podría vivir con celos, eso es que no confías, eso es de alguien muy posesivo, yo prefiero estar tranquilo, porque si ha de pasar algo, pasará tanto si tengo celos como si no…”.

¿Creéis que yo he elegido ser como soy? Que me dieron una lista de personalidades y yo dije: “ah pues mira, me vas a poner un poquito de celos, que esto da vidilla”. Hay cosas que no se pueden evitar, que se pueden intentar corregir pero uno es como es, y por mucho que intentes cambiar, tu naturaleza seguirá ahí: ya dije en el anterior post, una cosa es que te suavices o te agravas, pero tú eres X y lo serás siempre. Hay cosas que no se eligen, como tus gustos, y como tu personalidad, que has de vivir con ello aunque no te guste.

Odio cuando me dicen “yo no podría…”. No, yo tampoco, pero no me queda más remedio. ¿Que me como la cabeza por nada? ¿Que le doy vueltas a cosas que debería dejar correr? ¿Que me ilusiono muy rápido con ciertas cosas, cuando debería serenarme y dejar pasar el tiempo? ¿Que soy celosa con cosas que a lo mejor no debería? Os aseguro que me cuesta más a mí convivir con ello, que a vosotros tener que aguantarlo.

…Pensamiento libre…

Publicado: 2 abril 2011 en General

Sinceramente, no sé qué hago escribiendo aquí: sé que nadie me lee ya, lógico, porque dejé esto hace mucho tiempo, pero siento la necesidad de soltar todo lo que me viene por la cabeza aunque, como siempre, nunca tal cual viene. Tengo mi diario, donde escribo todo como ha de ser, aunque intento no releerlo mucho, porque es malo (implosionas, está probado), pero yo que sé, será que me aburro, será… a saber qué será. El caso es que necesitaba poner unas cuantas chorradas.

Siempre digo que “llegados a este punto de mi vida…”…como si fuera tan mayor como para poder decir eso. Pero llegados a este punto de mi vida, he vivido cosas. No voy a decir “muchas cosas” porque sino cuando tenga 60 años no sé qué diré, pero si que he vivido cosas muy variadas, cosas que otras personas de mi edad no habrán vivido (igual que yo no habré vivido otras), pero las experiencias son las que te hacen ser como eres. Tú eres de X manera, pero con el tiempo te suavizas o te agravas. Yo ya no sé hacia dónde voy. Estoy harta de probar ir hacia los dos sitios y que ninguno sirva: si tienes un carácter demasiado… “difícil”, nadie se te acerca; pero si eres más dócil (por decirlo de alguna manera) se te suben a la chepa, te lo hacen pasar mal y vuelves a ser la borde del principio.

Siempre han dicho que yo soy borde, y puede que tenga contestaciones muy malas a veces, pero no soy así. Quiero decir, mis intenciones no son esas, nunca tengo el pensamiento de hacer daño intencionadamente a nadie, mi pensamiento es que “todo el mundo es bueno hasta que se demuestre lo contrario”… Seguramente me equivoco, pero prefiero ser positiva en ese aspecto porque sino mal vamos. Pero con el tiempo, y después de conocer a tanta gente como he conocido, creo que ya nadie es bueno.

Mi libro, “En busca de almas inocentes”, se llama así por una razón: no hay nadie completamente bueno en el mundo. Todos hemos hecho en algún momento algo que no deberíamos haber hecho (aunque no nos arrepintamos), hemos hecho daño a alguien, hemos sido crueles o vengativos… No hay “almas inocentes” (aunque yo no crea en el alma, es todo un poco irónico pero bueno), y conforme conozco a la gente cada vez el título que le puse a mi obra coge más peso.

No sé por qué dejo que me hagan tanto daño, me dejo llevar y al final soy la única que lo paso mal. Que me han dicho a la cara “yo también lo estoy pasando mal” y me he tenido que reír delante de esa persona, porque mientras esa persona se despedía indefinidamente de mí, yo estaba con lágrimas en los ojos. Pero bueno, eso es otra historia. Que confío en que la próxima persona que se cruce en mi camino va a ser buena, va a permanecer a mi lado… Y de tanto que confío, luego la caída es más grande.

Hace poco dije que no ponía la mano en el fuego por nadie, y lo vuelvo a decir. Llegados a este punto no confio en nadie 100% como para dejarme llevar ciegamente, y me sabe muy mal haber llegado hasta aquí. No confiar es algo que me hace daño, y que me hace sentir mal, pero no tengo confianza.

Espero que llegue el día en que vuelva a recuperar esa confianza en la gente, o al menos en alguien concreto, y que vuelva a ver las cosas más positivamente. Y espero que no sea tarde.