Parece que fue ayer cuando empecé las prácticas y tenía que ir detrás de los recepcionistas como un pollito para quedarme con la copla de todo, que tenía que estar mirando la libretita para saber las extensiones de cada teléfono… Y ya han pasado cuatro meses, sé hacer prácticamente todo lo que necesito y me quedan sólo cuatro días para tener hechas las 410 horas prácticas.
Por un lado me da… pena no, rabia, que sea ahora cuando todos me conocen, cuando sé hacerlo todo, que tengo que irme, pero por otro lado… podré dormir, podré cocinar, podré comer sin estar mirando el reloj, podré hacer deberes y estudiar sin prisas… ¡Que llegue ya el viernes!
Y ya que acabo mi etapa de estrés, había pensado abrir un blog nuevo (y llevarlo a la vez que este, claro) para hacer un tour por Barcelona, explicando desde restaurantes hasta sitios famosos. Ya veré lo que hago dentro de una semana.
De momento voy a descansar.
