Hacía tiempo que no iba a ningún concierto y ya era hora, aunque el grupo a ver fuera Mägo de Oz.
El concierto era en el espacio Movistar, así que un buen rato para llegar. Llegamos a las 8:30, supuestamente media hora antes de que empezara, pero al no haber teloneros dijeron “venga, vamos a joderles”, y hasta las 10 no salieron al escenario. Y sí, ponía que a las 9 empezaba, pero bueno, de estos se puede esperar esto y más. No había mucha gente, aunque también es que el sitio no es que fuera muy grande, pero ni para lo que era estaba lleno.
Sonó la intro y todo el mundo se emocionó (bueno, todos menos yo porque si me llegan a decir que seguía siendo una de Metallica que estuvieron sonando para entretenernos me lo creo), y seguidamente salieron para empezar con La ciudad de los árboles. Para qué mentir, no me gusta esta canción, ni esta ni ninguna a partir del Gaia II. Después tocaba Van a rodar cabezas, que no está mal, pero otra vez nos vamos para alante con Hazme un sitio entre tu piel (qué horror) y El rincón de los sentidos. Por suerte las tres siguientes eran Alma, Hasta que el cuerpo aguante y Molinos de viento, que me gustan las tres y me lo pasé bien durante un rato.

Luego Jose presentó una canción más que las otras, Y ahora voy a salir, que perfectamente podría cantarla Bertín Osborne, y después salieron del escenario y entró Mohammed, que para sorpresa de muchos (o al menos mía y de mi novio) se sentó en la batería y empezó a tocar. Parece que Arellano no estaba disponible, y Txus tenía que cantar sí o sí, así que resucitaron del primerísimo disco Lo que el viento se dejó, una vergüenza que no quiero volver a ver, ya no por cómo canta, que también, sino por ver a Txus como cantante un poco subido y tocándose todo el rato el paquete a la vez que escupía.
Mi nombre es rock ‘n roll y El poema de la lluvia triste fueron las siguientes, y en el setlist que vimos en Internet tocaba Si molesto, me quedo, pero no sé si por suerte o por desgracia, ésta fue reemplazada por La posada de los muertos, con sus consiguientes codazos por todos lados de la gente emocionada, y que cerró la primera parte del concierto. Al volver, Finisterra fue la elegida para ocupar los 15 minutos siguientes, y La costa del silencio la que le siguió en la lista. Y para acabar pudimos escuchar Deja de llorar y, como no, ya que no podía faltar: Fiesta pagana.
Como punto bueno hay que decir que Jose cantaba bien, aunque se le olvidaran las letras y tuviera algún problema con el micro (que aún no sé si fue real), y Toni Menguiano, que hace los coros junto a Patricia Tapia, ue se pudo escuchar durante unos segundos cantando solo y se nota que es muy bueno. Y lógicamente, destacar también el solo de Jorge Salán, que es de lo poco que aguanta bueno en todos los conciertos.
En general no fue un mal concierto, pero me quedo con el que vi hace unos años, donde todas las canciones eran antiguas y no estaba tan cansada como el viernes.