Siempre me han interesado los temas relacionados con la psicología y, entre otros, ha habido siempre un tema que me ha llamado mucho la atención, y es el síndrome de Tourette.
Para el que no sepa en qué consiste, este síndrome tiene varios grados: las personas que lo padecen pueden tener desde tics involuntarios, pasando por emitir sonidos de vez en cuando hasta decir palabrotas, insultar o incluso autolesionarse sin querer. Estos trastornos se suelen empezar a dar en la infancia y pueden durar toda la vida, aunque suelen ser menos conforme la persona crece.
Hace unas semanas vi una especie de documental acerca de este tema, con varias personas que lo padecían y decían tener una vida normal en el presente, y explicaban cómo se habían enfrentado al problema: uno decía que lo trataba con naturalidad para que la gente no se sintiera incómoda; otra había aprendido a disimularlos y ocultarlos desde pequeña; otro realmente no hacía nada, sólo informaba a los demás lo que le pasaba y esperaba que los demás se acostumbraran a él. Todos tenían pareja, trabajo, amigos y algunos, hijos.
Es una putada, como todos los síndromes y trastornos, pero parece que la gente aprende a vivir con ello. En algunos casos también afecta a la vida normal, ya que pueden ir acompañados de trastornos obsesivo-compulsivos, por ejemplo, y eso sí que hay que tratarlos, aunque por desgracia no tiene cura.
Es otro tema que no da pie a debate, pero es algo que me interesa, lo que puede hacer el cerebro sin que tú le ordenes nada, la cantidad de enfermedades que hay psicológicas y que la gente no conoce, la cantidad de gente que las padece y no se saben diagnosticar. No está de más hacer una mención de vez en cuando.
