- ¿Por qué me pregunta usted eso, Fermín? Yo pensaba que no creía usted en el matrimonio y la familia. El yugo y todo eso, ¿recuerda?
Fermín asintió.
- Mire, todo eso es diletancia. El matrimonio y la familia son más que lo que nosotros hacemos de ellos. Sin eso, no son más que un pesebre de hipocresías. Morralla y palabrería. Pero si hay amor de verdad, del que no se habla ni se declara a los cuatro vientos, del que se nota y se demuestra…
- Me parece usted un hombre nuevo, Fermín.
- Es que lo soy. La Bernarda me ha hecho desear ser un hombre mejor de lo que soy.
- ¿Y eso?
- Para merecerla. Usted eso ahora no lo entiende, porque es joven. Pero con el tiempo verá que lo que cuenta a veces no es lo que se da, sino lo que se cede.
(Extracto de “La sombra del viento”, de Carlos Ruíz Zafón)
