Tengo que reconocer que una de mis muchas manías es el orden. Cada cosa tiene su sitio y odio tenerlo todo por ahí tirado, pero odio también que los demás tengan las cosas desordenadas, pero como buena mandona que soy y como no soy una chacha, a recoger cada uno sus cosas, pero a recogerlas ya. Yo siempre digo que tu casa tenla como quieras mientras estés solo, pero una vez que compartes un espacio hay que tener un respeto hacia la otra persona, que cuesta más ordenar que no desordenar. Si usas algo, lo vuelves a guardar, y no acumulas trabajo. Luego dicen que los hombres son prácticos, más práctico que quitarse trabajo por un segundo de llevar algo a su sitio no hay nada. Pues eso, que cada uno, mientras viva solo puede tener su casa como si fuera una pocilga, pero cuando pasas a compartir espacios no, y esto se puede aplicar también a la calle.
Cada vez más gente se pasa el día escupiendo, tiran los papeles al suelo, chicles y demás y contribuyen a que la ciudad esté asquerosa. Si dijéramos, es que no hay papeleras, pero al menos en Barcelona cada cincuenta metros (a veces incluso menos) hay una, sólo hay que aguantar diez segundos con la basura en la mano, no le veo la dificultad. Recuerdo cuando fui a Paris, una de las ciudades más limpias que he visto nunca, y vuelves aquí y te encuentras… lo que te encuentras, que tampoco es que sea un vertedero en mitad de la calle, pero comparando están a kilómetros en ese aspecto.
Hace tiempo vi en un zapping una señora que, harta de que los dueños no limpiaran las heces (por favor qué fina soy) de sus perros, iba poniendo papelitos al lado de éstas que les insultaban. Señora, ¿realmente cree que el amo en cuestión, si vuelve a pasar por ahí y ve eso se va a avergonzar de lo que ha hecho, o más bien, de lo que no ha hecho? Está usted aportando más basura al suelo de la que ya hay.
Y pensáis, ¿qué solución ponemos a esto? Realmente no lo sé, debería haber más conciencia cívica, que la calle es de todos y a ninguno nos gusta encontrarnos cosas tiradas por ahí. Muchos lo primero que dicen al oír/leer esto es que en sus ciudades no hay casi papeleras ni contendedores y que no tienen más remedio. Mira que no me lo creo, fíjate, pero yo en alguna ocasión que no he podido tirar algo me lo he guardado en el bolso o en un bolsillo y lo he tirado más tarde. Lo fácil es decir “como no me dan facilidades hago lo que me da la gana” pero lo de pensar en los demás como que cansa.
Creo que esto no habría ni que criticarlo, porque son cosas que a mi parecer al menos caen por su propio peso. Como ya he dicho, en nuestro espacio privado cada uno que haga lo que quiera, para algo es suyo y si quiere le puede comer la mierda, pero cuando ya puede afectar a los demás hay que tener un poco de respeto por la ciudad en general, porque sino acabaremos como en los Simpson, trasladando la ciudad porque nos invade la porquería. Y todo por la comodidad y despreocupación.
