Archivos para Febrero, 2008

…Qué bonito es Badalona (Serrat)…

Mucha gente cuando tiene que describir la ciudad o pueblo donde viven empiezan (y acaban) destacando los defectos y, por muy bonita que pueda ser, no se te ocurre nunca visitarla porque la imagen que te han dado es de un sitio en ruinas por lo menos. Yo no. Creo que a mí nunca se me oirá renegar de Badalona. He vivido toda mi vida aquí, pero eso no quita para que me pueda gustar lo mismo que el primer día, y es que tiene tantas cosas que la hacen bonita que a cualquiera le gustaría.

Para empezar, tiene playa y montaña. Diréis: “si a ti no te gusta la playa y la montaña te da igual”. Y qué, pero están. Y aunque no me gusten ninguna de las dos, me gusta ver las dos desde mi balcón, y pasear por la rambla y ver las barcas y las palmeras y el agua moviéndose. La montaña no la vendo porque no es que sea asidua y a parte, una montaña es una montaña, pero si vienes a Badalona verás la playa sí o sí.

Las fiestas de Badalona son míticas. El “Dimoni” (demonio) es un símbolo de aquí, y la “cremada del dimoni” lo más recordado de mayo, junto con el “correfoc”. Pero sino, en cuanto a ocio, nadie me puede decir que no conoce a la Penya. Y su pabellón se usa también para conciertos o eventos grandes, así que aquí siempre hay algo que ver. Recomendaría también discotecas de aquí, pero no vais a venir para ir a Titus, así que eso lo dejamos.

Hay que decir que no hace falta que te muevas mucho para encontrar lo que quieras. En el centro están todas las tiendas que puedas necesitar, desde supermercados a tiendas de ropa, pasando por librerías, joyerías, restaurantes o tiendas de cómics. Y no sólo eso, sino también de tipo cultural: dos teatros, el museo –donde están las ruinas romanas, recomendado de verdad-, el cine, que aunque nos lo vayan a cerrar, abrirán uno en el centro comercial…

También esta ciudad (sí, ciudad, no pueblo) está bien comunicada: llegan tanto el tren, como el metro y el autobús, y el tranvía no está muy lejos. Son quince minutos para llegar al centro de Barcelona en tren y más o menos lo mismo en coche.

La única pega de peso que le vemos unos cuantos bastantes es la alcaldesa, que no nos la quitamos de encima por mucho que queramos, pero ahora que la tenemos de consejera en no sé dónde estamos liberados y mires donde mires no encontrarás nada tan malo como para irte de aquí.

Que los precios en general pueden ser más caros que en otras ciudades, que la inmigración nos va a echar a nosotros… Llega a compensar incluso esto con lo que tenemos de siempre y que no nos pueden quitar, una identidad de la que yo al menos estoy orgullosa y que espero no tener que irme nunca de aquí, pero aunque así fuera siempre recordaré Badalona como la mejor ciudad, y el que crea que hay una mejor es porque aún no ha visto esta. Yo os invito.

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…”Pregúnteme a mí que yo soy más listo!”…

Durante toda la ESO me cayó mal un compañero de clase. No tenía tampoco mucho por lo que caerme mal (aunque yo no necesito muchas razones para llegar a eso) pero a parte de que era bastante pesado, tenía algo que no soporto, y es que era un repelente. Y pensándolo detenidamente no era tanto como creía por aquel entonces, más que nada porque he conocido personas peores. Pero voy a explicar la idea de lo que no soporto.

Una persona repelente es de estas que lo creen saber todo y que van demostrando sus conocimientos a cada momento del día; como suelo decir, que en vez de tener una conversación amena con ellas parece que te estén dando una tesis. Son de estas personas que creen que nunca se equivocan, que corrigen hasta a los libros y que, aún sabiendo que están equivocados, intentan dar la vuelta a la historia para siempre tener una pizca de razón. Pero la verdad es que estos últimos aspectos no me molestan especialmente porque mi naturaleza borde se queda satisfecha cuando les deja en evidencia –soy así, qué le vamos a hacer-, pero lo primero que he comentado sí que me toca… la moral.

Yo leo bastante sobre temas muy variados, y me gusta informarme sobre cosas que me interesan, que pueden ir desde genética hasta literatura medieval, pasando por fechas de nacimiento de famosos (me aburro, sí) hasta textos relacionados con el subconsciente, y por qué no, a veces me gusta comentarlos con gente que sabe de esto o explicárselo a alguien que no lo conoce. Pero cuando estás con un amigo y toda la conversación se basa en dar una conferencia… Es algo que nunca soportaré. No soporto que nadie intente quedar por encima de mí (ni hacerlo yo, claro) o simplemente darme lecciones cuando sólo busco pasármelo bien, y desgraciadamente hay demasiada gente así. Y no porque ellos busquen ser así, sino porque les sale hablar como si estuvieran escribiendo, utilizando palabras rebuscadas, frases que no son cotidianas o expresiones que leerías del señor Ibáñez en sus tebeos. Y no digo que para estas personas su conversación no sea amena, de hecho puede ser lo más apasionante del mundo para ellos hablar con alguien que se le asemeje, pero a mí me parece el colmo del aburrimiento.

Hay momentos y personas para todo y hay que saber elegirlos según para lo que los quieras. Yo escribo de una manera aquí, escribo de otra cuando lo incluyo en mi libro y hablo de otra en un ambiente más familiar, pero siempre cambiando el chip para adaptarme a la situación. Que algunos se toman la vida más seria de lo que realmente es y no disfrutan de las cosas más sencillas que tienen a su alrededor pero que al fin y al cabo son las que nos hacen sonreír.

PD: Los Simpson me están salvando muchos días de pensar títulos, ¡qué grandes son!

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…3 puntos…

Odio el deporte, nunca me ha gustado. De pequeña esperaba casi con miedo el día de educación física y esa hora y media o dos horas me las pasaba rezando para que no me dijeran nada a mí o que no hiciéramos atletismo, que era lo que más odiaba. Y tengo que reconocer que, aunque lo pasé bastante mal un tiempo, en parte me alegré de mi enfermedad de las rodillas porque me privó de esas clases los últimos tres cursos. Pero dejando a un lado lo que me guste o no hacer, tampoco me apasiona ver ningún deporte. Me parece bastante aburrido estar una hora y media ver a unos tíos correr de un lado a otro buscando una pelota, o seguir el movimiento de una bola pasando por encima de una red, o simplemente ver a gente correr alrededor de una pista a ver quién llega antes. Yo pienso, la gracia estaría en hacerlo en cualquier caso, pero verlo… Pero en el caso de tener que ver algo supongo que hay dos cosas que aguanto.

La primera es el fútbol, pero no cualquier partido, lógicamente, si me pongo a verlo qué menos que juegue el Barça. Porque eso sí, no lo seguiré nunca y en realidad me va a importar más bien poco el resultado, pero si tengo que elegir que gane el Barcelona mil veces. Recuerdo hace años ver un Barça – Madrid con mi abuelo, que no se inmutaba pero en realidad le daba rabia, y yo con el nerviosismo que me caracteriza y que dejo salir cuando toca emocionándome a cada gol. Porque si hay que ponerse en situación una hace lo que sea, pero aún así me suele aburrir bastante verlo, y me acabo fijando en las gradas o en que deben estar pasando calor.

Por otro lado, como supongo que nadie considerará la lucha libre (que todos conocéis como pressing catch y que yo me niego a llamarle así porque no o veo en la tele) como un deporte, lo más parecido y que puedo aguantar ver es el boxeo. Tampoco me llama la atención y como no estoy puesta no sé si son famosos o qué, pero alguna vez he visto algún combate y, aunque sufro por ellos, me acabo posicionando con alguno y le acabo pillando el truco de las cuentas de rounds y demás.

Como veis no soy muy activa (ni ganas de serlo),  y ni siquiera me importa ver a los demás en actividad, pero puestos a hacerlo que se saque algo de todo y que se suelten buenos guantazos, que seguro que se desahogan y sueltan toda la rabia. Tendré que hacerlo yo también.

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…¿Chuletas?…

Ya ha pasado la época de exámenes para todos y la mayoría tenemos las notas y la consecuente reacción de los padres (en el caso de dar explicaciones a alguien). No voy a comentar resultados (me esperaba más en las mías) porque cada uno sabrá en lo que gasta el dinero y si le sirve para algo, yo voy a hablar más de la forma de algunos por conseguir esos mismos resultados.

Se supone que cuando estás estudiando algo –una carrera, un ciclo, un curso…- es porque quieres hacerlo, porque tú has querido entrar en ese curso, ya pocas personas están obligadas por sus padres a hacer lo que no quieren así que partimos de una base general. Bien, estamos en unas clases que en teoría nos gustan o que es a lo que más podemos aspirar, y la meta siempre es tener una titulación sea el campo que sea, para poder trabajar el día de mañana. Entonces que alguien me explique por qué hay gente que copia. Se podrían entender esos que aún están en la ESO, que quieren acabar ya para librarse de la obligación y que buscan el aprobado a toda costa, no apruebo los métodos pero podrían tener una excusa. Pero si te estás especializando en algo, ¿de qué te sirve demostrar que tu compañero se lo sabe?

Sobre este tema recuerdo varios ejemplos, como en la selectividad una desconocida que quería que le tradujese por completo el texto de latín, o ahora mismo en clase, cuando algunos “comparan resultados”. Y muchos dicen, qué te molesta a ti que el de al lado se copie, luego cuando tenga que demostrar lo que sabe verán que no tiene ni idea. Pues a mí sí me molesta que, aprovechándose de mí, quede bien delante de gente o apruebe exámenes que le acercan más a ese título. Y muchos dicen también que los que pensamos así somos unos egoístas y que nos preocupamos demasiado por lo que hacen los demás. Toda mi vida si he tenido un examen he tenido una actitud frente a él, y tanto si me lo preparaba como si no he sido consecuente con mis actos y no he aparentado nada que no era usando el conocimiento de otra persona o copiando en una letra minúscula temarios en hojitas.

Yo tengo unos principios que tengo que aplicar en cualquier caso de mi vida, y no es justo para mí que alguien apruebe un examen que ni se ha mirado sólo porque el de al lado sí lo ha hecho. Y con esto me refiero a todos los ámbitos posibles, incluso en el trabajo, que puede parecer que te juegas más, pero la valoración de la situación es la misma.

Cada uno puede pensar lo que quiera, sobre este tema y sobre las personas que pensamos y actuamos así, pero yo creo que cuando haces algo bien mereces una recompensa, así que por la misma razón se ha de aplicar el castigo ante un mal comportamiento. Menos mal que no estudié magisterio, de la que se han salvado los críos.

PD: Este blog se lo dedico a Leithient, que no creo que me siga leyendo, pero que desde aquí la apoyo, que es una incomprendida x_DDDD

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…Moneymoneymoney…

La típica pregunta que sale en la mayoría de tests de mails en cadena y demás es: ¿qué harías si tuvieras muchísimo dinero? Unos se asegurarían una estabilidad para siempre, otros cumplirían todos sus sueños y otros lo malgastarían en cosas inservibles pero caras. Yo, como buena catalana, la última opción la rechazo desde un primer momento, pero combinaría las dos primeras haciendo una lista de preferencias, aunque primero habría que saber de cuánto dinero hablamos, pero como dice muchísimo voy a usar el que quiera, que para algo ahora es mi situación hipotética.

Lo primero que haría es comprar un piso en Badalona. Sí, un piso, no muy grande pero tampoco muy pequeño, para qué comprar una casa gigante con jardín y piscina si no usaría ni la mitad. Y sí, en Badalona, por el centro pero sin mucho ruido y cerca de la playa (no hay límite de dinero así que me lo compro donde quiero).

Después guardaría una cantidad considerable para no tener que preocuparme de gastos de facturas y demás, que está muy bien vivir el presente pero el tiempo pasa y si empezamos a derrochar nos arrepentiremos, así que un puñadito al banco a no preocuparse de deudas, y posiblemente alguna inversión en un local para que siga haciendo dinero.

Y a partir de aquí empezaría el buen gasto. Iría a ver a ciertas personas que tengo lejos y a alguna me la llevaría conmigo para lo siguiente: viajar. En las primeras actualizaciones de este blog dije cuáles eran mis sueños y la mayoría era eso, visitar ciudades por el mundo. La primera como todos sabréis es Las Vegas, así que pasaría allí una semana, la primera de diciembre, y el resto del mes a Nueva York, a vivir la navidad de las películas. Después iría a lo más cercano, Asturias y Andalucía, que no puedo dejar de pasar por ellas, y acabaría el viaje en Argentina y Finlandia, que aunque no son mis favoritas, ya que tengo dinero hacemos un esfuerzo y nos movemos un poco más.

Después de esto realmente no sé qué haría. Imagino que empezar a estudiar idiomas a punta pala, haciendo a la vez todos los que pudiera y creo que, en el caso de que alguna vez en la vida encontrara un trabajo relacionado con esto, no lo dejaría por mucho dinero que tuviese. Demasiado tiempo llevo aburrida como para pasarme toda la vida así.

Puede no parecer una vida de ensueño, incluso sería algo bastante común para alguien con una buena posición, pero ahora es lo que querría. Siempre lo digo, yo soy muy sencilla, para qué tener valiosas pertenencias si la felicidad esta en los demás.

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